lunes, 31 de diciembre de 2018

Luego de que logró el título del Torneo Clausura 2016, el equipo de Pachuca sufrió una debacle



Luego de que logró el título del Torneo Clausura 2016, el equipo de Pachuca sufrió una debacle que se acentuó en este 2018, año en el que fue incapaz de calificar en los dos campeonatos que disputó.

En lo que fue el último certamen bajo el mando del uruguayo Diego Alonso, los “Tuzos” se reforzaron con gente como el paraguayo Walter González, el colombiano Dairon Mosquera, el argentino Sebastián Palacios, el estadunidense Kekuta Manneh, además del regreso de Christian “Chaco” Giménez.

Mientras que sufrió las bajas de Jonathan Urretaviscaya, un elemento que había mostrado cosas interesantes, el argentino Germán Cano y el chileno Edson Puch.

Como es una costumbre de este equipo, siempre buscaron ser protagonistas de la competencia, solo que fueron incapaces de conseguir una regularidad que les permitiera luchar por los primeros sitios.

Dicha situación provocó que llegaran a la última fecha con opciones de liguilla, con el futuro en sus manos; sin embargo, fue incapaz de pasar del empate con Atlas y con ello terminaron sus sueños al ocupar el noveno escalón.

Para el Clausura 2018, la directiva apostó por el español Francisco Ayestarán, técnico con experiencia en Santos Laguna y pobres resultados, para crear un nuevo proyecto.

Para ello contrató a los colombianos Jaine Barreiro y Juan Pérez, mientras que se fueron Omar González, Juan Calero, Walter González y Erick Gutiérrez.

El inicio fue muy complicado para los de la “Bella Airosa”, ya que en sus primeros cuatro juegos sufrió tres derrotas y solo rescató un empate. Fue hasta la quinta fecha en la que logró su primera victoria.

Tras hilar cuatro juegos sin perder, cayó con Xolos, pero recuperó terreno, y cuando parecía que podría alcanzar un boleto a la Liguilla, sufrió un empate en casa con León, lo que nuevamente lo marginó de la "fiesta grande", para así firmar un año decepcionante.